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Comunicado de Fallecimiento del Reverendo Padre Luis Jorge León Téllez

“Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque muera, vivirá” (Jn 11,25)

La Diócesis de Facatativá, su Obispo, Monseñor Pedro Manuel Salamanca Mantilla, junto con su presbiterio, religiosos, seminaristas y laicos, comunican con profundo dolor, pero con la esperanza puesta en Cristo Resucitado, el fallecimiento del Padre Luis Jorge León Téllez, sacerdote diocesano, quien ha sido llamado a la Casa del Padre.

El Padre Luis Jorge León Téllez sirvió con generosidad y entrega pastoral en diversas parroquias de nuestra diócesis, siendo testimonio de fe, servicio y amor a la Iglesia. Su vida sacerdotal fue un reflejo del Buen Pastor que da la vida por sus ovejas.

Elevamos nuestras oraciones por el eterno descanso de su alma y por el consuelo de su familia, amigos y fieles que compartieron con él el camino de la fe.

Invitamos a toda la comunidad diocesana a unirse en la velación que se realiza en el Colegio Seminario San Juan Apóstol y a la Eucaristía por su eterno descanso, el martes 14 de Octubre a las 11:00am en la Catedral de la Diócesis de Facatativá.

Que el Señor, a quien el padre Jorge sirvió con amor, lo reciba en su Reino y le conceda participar del gozo eterno.

En comunión y esperanza,

+Mons. Pedro Manuel Salamanca Mantilla
Obispo de Facatativá
13 de octubre de 2025

Dejamos este mensaje y recuerdos

Con pesar lamento la muerte de mi hermano sacerdote Jorge León, a quien empecé a conocer de manera cercana desde 1981, pero quien tenía cercanía con mis padres al trabajar con la pastoral educativa (Jorge era quien coordinaba esta pastoral diocesana con laicos y en algunas oportunidades con religiosas) Mi papás ejercían como maestros en La Vega, esto les permitió conocerse.


Nació en 1943 y fue ordenado sacerdote en 1971 por Monseñor Raúl Zambrano, fue cercano a los obispos.
Lo admiré por su alegría, conocimiento, preocupación intelectual y sentido crítico de la realidad, de la pastoral, de la Iglesia, de predicación fuerte, por lo que decía y además porqué hablaba duro, era extenso, pero vibraba haciéndolo, para Jorge Jesús, la vida, el prójimo, la cruz y la redención; lector incansable en variedad de temas.
Su presencia y aportes, a veces irreverentes, nos ponían a pensar, así fueran ideales; era fuerte en algunas apreciaciones hacia los planes pastorales y hacia algunas actitudes de los sacerdotes.
Un hombre ordenado, de un gusto especial por mantener la casa, el despacho, el templo, todo estaba en el lugar indicado.


Su pastoral fue ser amigo, escuchar, mostrar al Jesús cercano que entendía las necesidades de sus feligreses. En parroquias como La Punta y Puente de Piedra, donde fue párroco, lo admiraron y veían en él un sacerdote diferente. Como vicario parroquial, inició en Subachoque y es es increíble cómo 50 años después lo recuerdan, por el trabajo con los jóvenes y su paso por el colegio Eucarístico y departamental.
Padre Jorge… Un sacerdote que aprendió a ver la presencia de Dios en la cotidianidad, en medio de la sociedad y sus circunstancias, a descubrir en la naturaleza, las plantas, las flores y su cuidado, lecciones de sabiduría, humildad y vida. Su voz firme y vehemente era el reflejo de un corazón que ardía por amor a Cristo y su Palabra, por predicar y confrontar la vida, la fe y la cultura de cuantos lo rodeaban…


No fue cercano a todo el presbiterio, ello no significa que tuviera dificultades con los sacerdotes, pero tuvo una amistad especial con sacerdotes como Román Cortés, Michel Jeanne, Carlitos Díaz, Jaime Prieto, Monseñor Iván Marín, los sacerdotes paisas como Álvaro Cadavid y Guillermo Arboleda, que estuvieron pendientes de él.
En su sacerdocio cuidó de su señora Madre Fanny y de su hermana Fenita, quienes murieron estando viviendo con él.


Fue rector del colegio seminario, antes fue maestro del colegio y cuando entregó la rectoría siguió siendo maestro. Su forma de ser o estilo era muy especial para los jóvenes, ellos lo buscaban, lo veían como a un hermano.
Sus charlas de comportamiento y salud eran todo un espectáculo y la catequesis siguiendo la metodología y videos del ECOM, Evangelio comunicado, igual.
Como rector, exigente, fuerte con los maestros y con los alumnos, la cercanía que podía tener con ellos no quería decir que no tuviera exigencia.


Cuando se le pidió entregar la rectoría lo hizo sin ningún apego y supo tomar distancia de las directivas, pero siguió vinculado al colegio con la prudencia de un sabio, muy pero muy respetuoso.
En su retiro vivió de manera tranquila, disfrutando a su hermana Lila y amigos. Valoraba cuando los Obispo pasaban a saludarlo, se sentía reconocido.
Jorge, gracias por tu sacerdocio y amistad
P. Pablo Emigdio Beltrán Triana