Religiosas y religiosos de la Diócesis se reunieron para integrarse al plan diocesano de pastoral y renovar su compromiso de caminar juntos como «siembra con Cristo».

El pasado sábado 13 de junio se celebró el segundo encuentro diocesano para la Vida Religiosa, un espacio pensado para que quienes han consagrado su vida al Señor se sientan parte activa del camino común que recorre nuestra Iglesia particular.



El encuentro giró en torno a tres grandes ejes. El primero buscó vincular a los participantes con el proceso del plan diocesano de pastoral, subrayando que la sinodalidad no es un ideal abstracto sino un compromiso concreto de participación. El segundo eje ofreció una jornada de actualización en Liturgia Eucarística, profundizando en el corazón de la vida celebrativa de la comunidad. El tercer eje abordó el reconocimiento de la propia vocación y la importancia del perdón interior como fuerza que sostiene el llamado y previene el abandono.


La jornada dejó como horizonte claro que la vida religiosa no camina en paralelo a la misión diocesana, sino en su centro. Cada congregación, cada carisma, cada testimonio individual aporta a la siembra común.


Gracias queridos religiosos por hacer presencia en medio de nuestra Iglesia particular
P. Juan Carlos Muñoz Gaitán
Animador Diocesano de la vida consagrada

«Con Cristo Salgamos a Sembrar»